Propósitos de año nuevo para novias

Propósitos de novias

Al finalizar un año hacemos balance de todo lo que nos ha acontecido en los últimos meses y nos cargamos de buenas intenciones para mejorar nuestra vida en aquellos aspectos que nos gustaría cambiar en el nuevo año. Pero los más que conocidos propósitos de año nuevo suelen tener una fecha de caducidad aproximada de unos 20 días, y a finales de enero todo serán excusas para volver a tu “vida perra” de siempre.  Sin embargo, todo acontece de forma diferente si el año nuevo que comienza será el de tu boda.

El año que termina una novia novata es de lo más especial y lo recordará el resto de su vida como uno de los más felices de noviazgo: es el año en que se ha prometido, es posible que en muchos casos haya coincidido con su primer año de convivencia, son sus últimas Navidades como soltera, está más enamorada que nunca… y todo esto supone un cóctel de adrenalina que la llena de energía a la hora de afrontar los retos del año nuevo.  Nunca sus propósitos de año nuevo serán más firmes y convincentes como el año de su boda, ya que todas sus intenciones perseguirán un objetivo común: celebrar la boda de sus sueños (y no morir en el intento).

Si tú también eres una novia novata, te facilitaré la siguiente plantilla de propósitos comunes que todas buscamos cumplir para el año de nuestra boda.

Perder peso para la boda: Bueno, más que un propósito exclusivo de novia, es la intención de toda mujer al comienzo del nuevo año. Sin embargo, cuando de novias hablamos, lo cierto es que la fuerza de voluntad para cumplirlo es mayor porque todas soñamos con lucir un cuerpo perfecto el día de nuestra boda. Lo probamos todo: dietas hipocalóricas, disociadas, la del Dukan, ir al gimnasio, salir a andar… y todo esto junto y a la vez. Lo importante es que lleves una dieta equilibrada, bebas mucho líquido para no retener y que los nervios no te lleven a picar entre horas; que es lo que más nos pierde a las novias.

A mí la verdad es que adelgazar para la boda me la traía bastante al pairo, porque salvo que lleves un vestido muy ceñido, un par de kilos más o menos en un vestido de novia no te impedirán estar impresionante en tu día; pero lo que me preocupaba era lucir palmito en la playa durante la luna de miel ¡Por lo que adelanté la operación bikini a enero!

Cumplir a rajatabla el calendario de tareas de tu boda: Tanto si te casas en los primeros como en los últimos meses del año, enero es el mes perfecto para elaborar o intensificar tu calendario de organización de boda. ¿Cuántas veces has dicho “en cuanto acaben las Navidades nos ponemos con esto”? Pues eso, no lo dejes y ponte a ello; si sigues estrictamente un calendario, no se te amontonará todo para los meses previos a la boda y llegarás más relajada.

No discutir con tu pareja: Si llevas varios meses prometida, es posible que ya hayan surgido las primeras discusiones con tu pareja sobre la organización de la boda, presupuesto o incluso número de invitados. Es inevitable. Los novios no se toman este tema tan a pecho como nosotras, solo ven un detalle insignificante en lo que tú consideras un aspecto fundamental de tu boda, y es fácil que muchas veces lleguemos a pensar que no les importa en absoluto, aunque no sea así. Yo soy de las que piensa firmemente que no se puede disfrutar de la organización de tu boda, es imposible con todo lo que se te viene encima. Pero nunca dejes que ningún detalle, por muy crucial que sea (¡como si son las mismas alianzas de boda!) provoque una riña seria entre vosotros, en una de las etapas más bonitas y románticas de vuestras vidas.

Hacer más partícipes a las familias: La familia de la novia siempre se implica más en la boda que la del novio. Es un hecho consagrado y no tiene nada que ver que te lleves mejor o peor con la familia de tu pareja, pero si surge un problema o estáis indecisos en algún asunto, tú recurrirás a tu madre, hermana e incluso prima; antes que a la familia de él. Para este nuevo año, intenta evitar esto y hacer más partícipes a ambas familias en asuntos triviales de la boda. Escuchar es gratis, no cuesta nada y ayuda a que todo el mundo se sienta implicado; pero no pierdas nunca de vista que la boda es solo de los novios y que la última decisión es solo vuestra.

¿Pero tienen estos propósitos de novia fecha de caducidad?

Si bien es cierto que las novias tienen una mayor fuerza de voluntad para cumplir sus propósitos de año nuevo que el resto de mortales, pero desgraciadamente éstos también son efímeros y, aunque cada caso es un mundo, lo común es que se vayan al garete unos dos meses antes de la boda. Sin embargo, hasta entonces ¡que te quiten lo “bailao”! Que lo conseguido ya no te lo niega nadie y el camino que queda es siempre menor al recorrido.

Que engordas algún kilillo antes de la boda… ¿Qué hay de todos los que perdiste con anterioridad?

Que las tareas se acumulan llegando la fecha de la boda… Aprende a delegar y solicita ayuda a tus familiares, estarán encantados

Que tu pareja no se acaba de implicar plenamente en la organización y sientes ganas de estrangularlo… Respira hondo, cierra los ojos y recuerda el día en que os prometisteis, ésto te ayudará a recordar las razones de tu boda.

Que las familias opinan más de la cuenta (todo lo que tu prometido no hace)… nunca llueve a gusto de todos, con que lo haga a tu gusto más que suficiente. Hazles ver que agradeces sus opiniones y las tendrás en cuenta pero que la decisión última será solo vuestra.

Lo cierto es que todas las novias pasamos por lo mismo: todas hacemos una lista de buenos propósitos para desvivirnos porque nuestra boda sea perfecta; todas vemos como por más que nos esforcemos no podemos controlar todos y cada uno de los detalles de nuestra boda, y algunos acaban torciéndose; todas nos enfurruñamos al principio; todas terminamos viendo como todo se soluciona; y todas sobrevivimos con éxito a la organización de nuestra boda. Al fin y al cabo, todas somos novias novatas.

¿Te has planteado algún propósito diferente para tu nuevo año? No dudes en mantenerme informada dejando un comentario en este post.

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