Boda Real: Javier y Alicia (la mía!!) – Parte 1

Yo siempre había soñado con celebrar mi boda en un jardín, sobre un manto verdoso y bajo un arco lleno de flores; vamos, una cosa sencillita. Sin embargo, este sueño parecía truncarse cuando comenzamos con el papeleo de la gestión del expediente matrimonial y en mi localidad natal me denegaron la posibilidad de celebrar una boda civil fuera de las dependencias legales destinadas a ello: el juzgado.

Después del disgusto de un primer momento, de cuando has encontrado el lugar perfecto (a 50 km de la capital) donde ya te ves caminando hacia el altar y has empezado a prepararlo todo, el cielo parece desmoronarse sobre tu cabeza. Buscando posibles soluciones, porque la celebración de la boda en el juzgado y tener que desplazar a los invitados de un lado para otro, no era una solución; fue el mismo concejal el que se ofreció a oficiar una ceremonia sencillita en el juzgado, e ir por la tarde hasta donde soñábamos con celebrar nuestra boda a intervenir en una segunda ocasión. Así fue como tuvimos dos bodas, una por la mañana en el juzgado, a la que solo asistieron los familiares más allegados, y la ceremonia de por la tarde en mi jardín soñado que fue el bodorrio del siglo!!

♥ El vestido de novia

Otra de las cosas que siempre había querido para mi boda era poder contar con el vestido de novia de mi madre para algún momento de la celebración. Al principio pensaba ponérmelo para el baile, como hacen las famosas que siempre cuentan con dos modelitos; pero dado el nuevo rumbo que habían tomado los acontecimientos, era el vestido perfecto para la ceremonia civil de por la mañana, lo que hizo aún más especial y emotivo aquel día. Decir que el vestido de novia de mi madre es uno de los vestidos más bonitos que he visto jamás. Un vestido de novia de estilo vintage y con un corte griego que favorecía que no hiciera falta ni arreglarlo lo más mínimo (solo le puse este cinturón fucsia como toque personal) y cuya sencillez y elegancia, además de su componente sentimental, lo hacían perfecto para aquella ocasión.

♥ Peinado y maquillaje

Como por la tarde tenía cita con la maquilladora y peluquera, no quería gastar por partida doble pudiéndome arreglar yo misma en casa. El peinado es un recogido inspirado en Emma Watson que encontré en este tutorial de internet. Es muy muy fácil de hacer y con laca y horquillas se sujeta sin ningún problema.

Para el maquillaje utilicé mis productos de todos los días, los ojos maquillados en tonos rosas y marrones y ,yo que soy muy de delinearme el ojo, utilicé un eyeliner para la raya superior y para la inferior, para no recargarlo demasiado, una sombra de ojos marrón oscura con un pincel finito.

♥ Complementos

No quería muchas florituras que pudieran recargar mi estilo de novia vintage. En el pelo llevaba una peina de nácar que llevó mi madre el día que renovó los votos de su matrimonio en las bodas de plata, unos pendientes morados, también préstamo de mi madre; y mío llevaba un abanico fucsia y unas sandalias blancas de vestir.

Como no llevaba ramo de novia, lo reservaba para la ceremonia de por la tarde, a los primos de mi ahora marido se les ocurrió una forma muy original de darnos su regalo. Me hicieron un ramo de novia casero, de papel pinocho y billetes de 5 €, que me sirvió de complemento y que luego hizo que nos acordásemos muchísimo de ellos cuando nos tocó deshacerlo.

♥ La ceremonia

Dicen que las ceremonias civiles son frías y austeras. La mía, pese a haber acordado que sería algo sencillo y rápido, no me lo pareció en absoluto. Hablando con el concejal, la ceremonia civil se puede personalizar como se quiera en la medida que dicta la ley; esto es, respetando el texto legal que el concejal debe pronunciar, familiares y amigos pueden leer textos que hayan preparado, puedes adornar el lugar de celebración y poner la música, en directo o en CD que quieras. Casi 100% personalizable. En nuestro caso, todo esto lo reservamos para por la tarde, lo que sí teníamos que llevar eran las alianzas, que portó mi padre en un pañuelo hecho a mano por mi prima, una auténtica artista.

De aquí, tomamos algo rápido para celebrar la primera parte de nuestra boda, y todos salimos pitando a nuestras respectivas peluquerías, maquillajes y otras parafernalias pre-boda; ya que aún nos quedaba la 2ª parte de nuestra boda que sería más especial aún y que ya os contaré en mi siguiente post.

Encuentra tu vestido perfecto para la ceremonia civil.

Si quieres que publiquemos en el blog fotos de cómo fue tu boda o quieres contarnos algo que pueda ser interesante para la organización de una boda, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Comentarios (2)
Trackbacks (1)

Comentarios (2)

  1. Impresionante!! la verdad es que deberías potenciar tu faceta de organizadora…. y emprender una empresa de organización de bodas….. Enhorabuena y todo lo mejor

    • Gracias Raquel. Me alegro de que te haya gustado y sobre lo de la empresa… todo se andará 😉 Ya verás cuando suba la 2ª parte de la boda!!!

Deja tu comentario